El color grading no es solo corrección de color. Es el último idioma que habla una imagen antes de llegar al espectador. En Farmy, cada proyecto pasa por un proceso de color que empieza mucho antes del set: en el diseño de producción, en la elección de las lentes, en la temperatura del tungsteno a las 3am en un rodaje que se niega a terminar.
Mi workflow personal parte con una etapa de conformado en DaVinci Resolve, donde unificamos todo el material y generamos los proxies de trabajo. Luego viene el balance primario: nivelar la exposición, neutralizar el balance de blancos. Recién ahí empieza lo interesante.
Para el trabajo secundario, uso ventanas y máscaras para aislar piel, cielos y los elementos que definen el carácter de cada plano. El objetivo no es nunca que "se vea bonito". El objetivo es que se sienta verdad.